Cerebro y taxistas

cervell i taxistes¿Qué tienen de diferente los cerebros de los taxistas de Londres con los del resto de la población?

Si buscáramos la palabra "plástico" en el diccionario, una de las acepciones que encontraríamos sería la siguiente:

adj. [LC] [AR] Que se deja moldear fácilmente. Arcilla plástica.

Es decir, cuando decimos que un material es plástico nos podemos estar refiriendo a que se deja moldear fácilmente. En este sentido, desde las ciencias que estudian el cerebro y la mente, es científicamente significativa la idea de que el cerebro tiene como una de sus características distintivas la plasticidad. Esto significa que las experiencias vividas, las acciones llevadas a cabo y la vivencia de las mismas deja una huella en nuestro cerebro, que quedará más o menos influido según la intensidad y la repetición de la situación vivida. En otras palabras, las acciones que llevamos a cabo día a día, las rutinas, los hábitos y las situaciones a las que nos vemos expuestos tienen repercusión en la base de operaciones de mayor complejidad del reino animal: el cerebro (formado por miles de millones de neuronas).

Una investigación clásica, actualmente muy popular, que fue llevada a cabo en Londres por el equipo liderado por la psicóloga británica Eleanor Maguire, es sin duda una de las mejores demostraciones de la idea anteriormente expresada: la plasticidad neuronal. La investigación en cuestión trataba de comparar el cerebro de un conjunto de taxistas londinenses (que para serlo en esta ciudad deben demostrar saber 25.000 calles, lugares de interés, establecimientos, rutas alternativas, etc.) con el de otro conjunto de personas. Al compararlo pudieron observar diferencias significativas entre los dos grupos de personas en el volumen de una región del cerebro que se llama hipocampo, que justamente está relacionada, entre otras funciones, con la memoria espacial, es decir, recordar cómo moverse por una ciudad, por ejemplo. Además, contra más experiencia tenía el taxista, mayor era el volumen de esta zona cerebral. El mismo equipo de investigadores, también comparó el cerebro de taxistas con el de otro grupo de conductores como son los conductores de autobús de línea regular, que se enfrentan al mismo estrés, profesión y habilidad, pero sólo necesitan moverse en una ruta concreta, y los resultados eran los mismos: los taxistas seguían teniendo un volumen de hipocampo significativamente mayor.

Por lo tanto, la experiencia, el aprendizaje y los hábitos, en un ámbito concreto de conocimiento, tendrán una repercusión indudable en nuestro cerebro, y esto se trasladará en una mayor capacidad o habilidad concreta para llegar a alcanzar los objetivos que nos proponemos en nuestras vidas. Así pues, padres, madres, educadores, niños y jóvenes, es necesario que entiendan que la perseverancia y la constancia en las acciones diarias, las experiencias vividas y las que vivirán moldearán sus cerebros y, por tanto, a ellos como personas, es importante no rendirse ni para aprender ni enseñar.

    "Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino". Charles Reade

 

Dr. Jordi Sasot Llevadot
Psiquiatra Infanto Juveni

Cristian Toribio Amaro
Psicólogo Clínico Infanto Juvenil

 

La informació proporcionada en aquesta web, es només per el seu coneixement general i no és substitut de consells mèdics o professionals per a condicions mèdiques especifiques. Vostè no ha d’utilitzar aquesta informació per a diagnosticar o tractar cap problema de salud o malaltia sense consultar amb un professional mèdic.

Web actualitzada el diumenge 12 novembre 2017, 21:45